domingo, 9 de junio de 2013

Política Visceral vs. Política Inteligente

Inteligencia vs. Fuerza
   Tal vez me gane la crítica de muchos, pero después de todo este blog lo cree para compartir mi punto de vista sobre la situación que vive nuestro país, la hermosa y triste Venezuela. Después de hacer muchas colas en busca de harina de trigo, café, harina de maíz, azúcar, papel higiénico, servilletas, pollo, desinfectante, lavaplatos y cloro, esta semana en particular mi barómetro de paciencia llegó al tope. Estaba desesperada ante la falta de acción, me enervaba que no existiera un grito de protesta salvo en las redes sociales. Esto sin contar la intermitencia de la electricidad y los "racionamientos" de agua en la zona donde resido, o sea bañándome con tobito si no coincidía mi horario con el del agua, fue el acabose, mis vísceras hervían con una rabia e impotencia. Es cierto que la paciencia tiene un límite, y cuando la rabia hierve se derrama; pero de todo derrame solo queda el desastre.

   Me estuve preguntando, ¿por qué el silencio de Capriles? ¿Por qué no habla? ¿Por qué no sale el segundo audio-vídeo? ¿qué le pasa a nuestros líderes que no están haciendo nada?, después que mi rabia hizo añicos mi inteligencia, y me formulé preguntas atacando a mi mismo bando, hasta que por allí en un rinconcito brilló el raciocinio. El silencio de nuestros líderes no es más que el producto del vacío de información, luego que este gobierno nos quitara todos los espacios en las pantallas de la TV, eso era lo que pretendían acabar con Capriles, y yo era una simple peona en un tablero de ajedrez que ellos mueven para atacar al líder opositor, eso desean acabar con quién por fin tiene la oportunidad de guiarnos. Del segundo vídeo, solo le conseguí respuesta a que están dosificando el escándalo (y eso lo leí en un articulo de La Bicha), es cierto, mejor es esperar que baje la espuma del primero, que se calmen las cosas, que deje de ser el "boom" para tirar a la calle el más pesado de todo, después de todo estamos en una año electoral y estas estrategias son buenas para acabar con la poca credibilidad con que cuenta este gobierno. No se porque mi rabia e impotencia me han hecho tan desagradecida para pensar que nuestros líderes no están haciendo nada, cuando su día a día es trabajar en pro de mi libertad. A mi no me consta su inactividad, cuando solo los puedo ver por twitter. Además ¿Qué estoy haciendo yo? Ellos solos no tienen la tarea de luchar, yo también.

   Cuando mis nervios se calmaron y respondí a mis inquietudes, puse en practica eso de "no hay que preocuparse, sino ocuparse", contacte el partido político de mi preferencia y me estoy empezando a organizar. Simplemente, hoy pienso que más que la paz, el camino es la inteligencia. Este gobierno todos los días nos reta con las protesta, le conviene la calle para tildarnos una vez más de golpista, no le conviene la renovada imagen demócrata de la oposición que ganamos gracias a Capriles, ni su influencia en el exterior. Tampoco es de su conveniencia un pueblo inteligente (INTELIGENTE, no pendejo). Las grandes batallas se han ganado más que con la fuerza, con estrategias. Ese es el lineamiento al que me voy a ceñir, ¡voy a dejar de ser tan visceral e impulsiva, y usar mi cerebro!

lunes, 3 de junio de 2013

Aguanta Venezuela

Querida Venezuela,



    Hoy te veo como nunca pensé, sufriendo como una esposa maltratada y golpeada, como una madre que llora a su hijo muerto, como un rehén asustado producto de un secuestro. Hoy te veo en manos de ese marido abusivo, de ese asesino de hijos, de esos secuestradores que se llama gobierno. Un gobierno que te prohíbe la libertad de opinar, donde es un riesgo tan solo escribir estas lineas porque si muchos las leen mañana seré perseguida, un gobierno que pretende callarnos para esconder un realidad tan grande como ese cielo estrellado que hoy corona esta noche.

  Hoy veo y vivo tu realidad, porque soy hija de tu vientre, veo como no hay alimentos básicos en los anaqueles de los supermercados, vivo una realidad a obscura por la intermitente electricidad, soy presa en mi mismo hogar por el riesgo de ser atracada, observo como las voces de protesta quieren ser apagadas,
escucho como me ordenan tan solo comprar un producto por día porque si adquiero dos soy desestabilizadora. Pregunto a tus captores ¿No es más desestabilizador no procurar divisas para cosas tan básicas como los alimentos y productos de aseo personal? ¿No es más desestabilizador ignorar a la violencia y la delincuencia? ¿No es más desestabilizador no brindar servicios de salud pública dignos? ¿No es más desestabilizador que aún siendo un país productor de petroleo, las vías y su infraestructura no tengan mantenimiento? ¿No es más desestabilizador culpar al oponente de cualquier crisis cuando eres tu el que gobierna? Y la pregunta más importante dirigida al cabecilla de tus atacante, Nicolás ¿NO ES MÁS DESESTABILIZADOR GOBERNAR A UN PAÍS DESDE UN PODER USURPADO?.

  Como duele verte morir en mis manos, tu patria grande. Agonizas por tanto abuso a manos de ese usurpador. Me confieso culpable de no defenderte como debiera, más que testigo mi conformismo diario me hace cómplice. Te desangras y no actuó, no grito, no protesto, solo observo. Pero hoy te pido ¡Aguanta, tierra bendita! ¡Aguanta! Estas lineas son tan solo el principio de una reacción tardía, aún así espero no llegar demasiado tarde para defenderte, para secar tus lagrimas, para reconstruirte y erigirte como un monumento de libertad. No son solos mis manos, no es solo mi voz, detrás de mi hay muchos que nos estamos despertando de este largo letargo. ¡Aguanta, mi Piccola Venezia!